MOMENTOS QUE REGALAN EXPERIENCIAS.

Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a un taller relacionado con algo muy cotidiano y que al final, todos conocemos y nos puede inspirar y ayudar en muchos casos. Se hacía en un centro de meditación al que suelo ir y que para mi tiene un valor incalculable.


El taller consistía en hablar de un topic y ponerlo en común con los demás. Pero todo ello, en un espacio de verdadera confianza. Y digo esto, porque realmente lo único que tienes que hacer es compartir lo que te apetezca sobre el tema y nutrirte de lo que los demás también quieran comentar.

Este día, en ese taller se hablaba el tema de la amistad. Y me sorprendió para bien, cómo  a pesar de la edad, generó y/o cultura, nos podemos parecer tanto en muchas cosas.

En mi caso, tuve más contacto con una señora encantadora de unos 70 años de edad. Y digo encantadora, porque realmente lo era. A pesar de mis problemas al explicarme en otro idioma, ella hacía por entenderme con una dulzura y comprensión tremenda. Al final del taller, teníamos que exponer las ideas más importantes que quisieras compartir al grupo y que resumieran lo que habías comentado con tu compañera.

Mi encantadora confidente, definió perfectamente las conclusiones de lo que extrajo de nuestra conversación y dejando claro algo obvio, pero a veces también olvidado:

< la mejor relación de amistad que debemos tener, es la que tenemos con uno mismo >

Después continuamos el taller con una tarea que algunos catalogan de mindfulness o concentración plena en el presente, y no les falta razón. Estuvimos pintando y decorando unas piedras que alguien trajo de la India. Pero destaco la calidad de ese rato, por ser un momento de compartir con toda esa gente increíble que no conoces de nada, y a la vez , disfrutar de un momento para ti.

Momento en el que tu único objetivo es pintar la piedra que tú has elegido. Sin ninguna norma ni pauta a seguir, ni tampoco un objetivo concreto más que hacer lo que te saliera en ese momento y plasmarlo en la piedra

Al final, resulta que todos tenemos una parte creativa jaja ¡Aquí dejo la mía!

Jamás excepto en mi infancia, recuerdo haber hecho esto antes. Pero aunque sé que no es lo más bello que se pueda contemplar, esta piedra será el recuerdo que me ayude a conectar con ese día y con esa buenísima iniciativa, aquella gente encantadora que me regaló lo que quisieron regalarme con sus palabras ,y por supuesto, con esa mujer de dulce sonrisa y ojos azules que quiso ser mi confidente solo por ese momento y en ese lugar.

Feliz semana
Let

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *